Leo esto en La Vanguardia de hoy:
Más de 32.000 mujeres catalanas con estudios superiores prefieren quedarse en casa en lugar de ejercer su profesión, porque sus expectativas laborales no se corresponden con su preparación, según un estudio de la Fundación CIREM (Centro de Iniciativas e Investigaciones Europeas en el Mediterráneo).
El trabajo, realizado en 2007 y coordinado por el sociólogo Oriol Homs, pone de manifiesto que la automarginación laboral de estas mujeres cuesta mil millones de euros anuales y supone el 0,5% del PIB catalán de 2006, cifra que resulta de multiplicar el número de estas mujeres (32.000) por el salario medio de una directiva o profesional, que se sitúa en unos 30.000 euros.
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Homs ha recordado que "aunque en los últimos años se ha generado más empleo femenino, como consecuencia del descenso del paro, la realidad es la oferta para las mujeres de subempleo, en un momento en el que las mujeres están mejor preparadas que nunca".
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Las mujeres están más excluidas de los trabajos que son considerados vitales para el país y en cambio su presencia es elevada en tareas poco valoradas.
Desde el CIREM se ha recordado que el desperdicio del capital humano cualificado de estas mujeres a lo largo de toda su vida laboral asciende a 12.152 millones de euros, que equivaldría al 6,2% del PIB catalán.
En Cataluña el 34% de los cargos en el ámbito público y privado están en manos de mujeres, mientras que en la empresa la cifra se sitúa en el 31%.
El trabajo del CIREM se basa en más de 4.000 encuestas a empresas y en el estudio de mujeres universitarias inactivas, de mujeres en el mercado laboral pero que están paradas y en empleadas que están por debajo de sus niveles de formación.
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