Por lo menos, se cena de lujo. Menú de hoy:
Vitello tonnato, que es una carne que se sirve fría, cortada a lonchas muy finas y con una salsa de atún.
Raviolis de panna cota y tomate con crema al pesto. Buenísimos.
Y un pescado que juraría que es dorada y que en alemán suena parecido a Zeewolffisch, con calabacín y almendras. Schmeckt!
El mouse au chocolat y el espresso ya han sido el remate.
Y es que la gastronomía es el consuelo que me queda cuando estoy lejos de casa.
De todas formas, con el idioma, hago lo que puedo...

Os daré una pista, esto es lo que puedes leer cuando, en el servicio de caballeros, estás de cara a la pared.

1 comentario:
Veeeeeeeeen ya!
Que el Ron y yo te echamos de menos :(.
Yo no sé alemán, pero supongo que pondrá que intentes mear los dos litros de cerveza, que te acabas de beber, dentro del meadero. Me acerco?
T'EUM
Berta
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