viernes, 25 de enero de 2008

München. Ultimo capítulo

Aeropuerto de Munich.
21.30h
Pretzel y Weißbier.
Auf wiedersehen.

La máquina del tiempo

Lo curioso de los ensayos es que, aunque parezca que ya es fin de semana (ver mi post anterior) en realidad hay que volver al trabajo.

Porque el fin de semana llega a todas partes

Incluso cuando estás haciendo ensayos.
Por eso, nos hemos ido (Simón y yo) con la gente del laboratorio a hacer una carrera de karts.
Nos creemos los españoles que:
A) todos somos Fernando Alonso,
B) ellos son viejas glorias retiradas (por eso de que estamos en Alemania y Schumacher es alemán, ya me entendéis).
Por eso ha sido especialmente doloroso encontrarme el 13 en una parrilla de 13 coches.
Suerte que en carrera he hecho una "remontada espectacular" hasta llegar a una meritoria 10 posición.
Otro ejemplo de lo que voy a bautizar como "síndrome de Alonso": llega Simón a boxes después de la clasificatoria y dice, atención, "me ha sorprendido ver que he sido séptimo . Pensaba que iba a hacer la pole".

El descanso del "guerrero"

Mientras el personal del laboratorio hace los últimos ajustes y coloca la instrumentación, nos han dejado dos horas libres.
Aprovechando que, aunque hace bastante frío, no llueve, hemos dadon un paseo escogido al azar que nos ha llevado al bar desde dónde escribo.
Quien esté en München cerca de la Neue Pinakotheke, puede pasar un rato por BattyBaristas y disfrutar de sus sillones, de un latte macchiatto, del wifi y de la música de ambiente.
Y si traéis un libro viejo, podréis cambiarlo por otro.
A primera vista, en alemán o en inglés.

martes, 22 de enero de 2008

Was habe ich heute gemacht?

Martes 21 en München. Lluvia y viento por la mañana. Frío ahora que es de noche. Lo bueno que tiene Munich para los que no saben alemán, que es lo malo para los que quieren practicar pero les falta lanzarse, es que está lleno de restaurantes italianos.
Por lo menos, se cena de lujo. Menú de hoy:
Vitello tonnato, que es una carne que se sirve fría, cortada a lonchas muy finas y con una salsa de atún.
Raviolis de panna cota y tomate con crema al pesto. Buenísimos.
Y un pescado que juraría que es dorada y que en alemán suena parecido a Zeewolffisch, con calabacín y almendras. Schmeckt!
El mouse au chocolat y el espresso ya han sido el remate.
Y es que la gastronomía es el consuelo que me queda cuando estoy lejos de casa.
De todas formas, con el idioma, hago lo que puedo...



Os daré una pista, esto es lo que puedes leer cuando, en el servicio de caballeros, estás de cara a la pared.

sábado, 19 de enero de 2008

Word

Todos conoceréis mi carácter pro-mac y, por ende, anti-microsoft.
Y pese a todo, creo ser objetivo cuando juzgo el p*** word.
Tengo una teoría sobre cómo trabajan los rrhh de microsoft.
Si eres bueno, a desarrollar excel.
Si eres jodidamente retorcido y/o un puto patán, a "desarrollar" word.
Que se sepa, este sistema funciona bien salvo honrosas excepciones: La del pavo que puso aquello de que el colibrí come ya no recuerdo qué...

J'ai perdu mon avion!

Hoy, tras muchos años de viajar siempre puntual, he perdido mi primer avión.

De hecho, hoy ha sido el segundo, pero el primero no cuenta porque fue culpa de British Airways.

Si alguien está a las 13h15 en la banlieu sur de Paris, por debajo de Denfert Rocherau, y su avión sale a las 15h15 de CDG, lo siento por él.

Tras una hora de RER, 5min de andar, 5 min de CDGVal (que es como el funicular de Montjuic pero en plano y en francés, claro) y 5min finales de correr por la terminal, descubrirá que le han cerrado el vuelo en las narices.

Si este es tu caso, el de las 13h15 (pq el de las 14h45 ya no tiene solución) te recomiendo calma.

Bájate del tren en Chatelet-Les Halles, entra en la fnac y compra una peli o un disco en francés, echa un vistazo rápido al Centro Pompidou y tómate un chocolat.

Llegarás tarde a casa igualmente, pero habrá valido la pena.