Después del paso atrás que supuso retirar todo el gresite, con el impacto negativo que ello supuso en la moral y la salud (ver post de ayer, concretamente la parte de la gripe intestinal), hoy hemos vuelto a disfrutar de ver las paredes con sus colores puestos.
También hemos recolocado el enchufe de debajo del espejo y, mañana, darán la vorada.
Después de haber visto currar a otros, los chavales que están haciendo esto son gloria bendita!
Y digo esto a pesar de habernos hecho levantar a las 7.00h en festivo.
Mañana más.
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